“Los Sacros pergaminos de Ucvar.”

El arte sonoro contiene “Los Sacros pergaminos de Ucvar” que es el primero de la sección cuentos del libro “Fata Morgana” de Andrés Ortiz Lemos y está combinado con la música del álbum: “El fin desde el principio” de su misma autoría. Sigue leyendo

Entre mis encargos favoritos…

“Fata Morgana.” Novela de Andrés Ortiz Lemos. Este es un libro compuesto por dos novelas breves, y una sección de cuentos. El género, la ciencia ficción y la literatura fantástica. En la primera novela, corre el año 2185, un grupo … Sigue leyendo

“Contrapunto y fuga Op.32”

Mi arte visual pretende también ser leído, en este caso con una dinámica semejante pero no cabal al ‘Método paranoico crítico de Dalí.’ Esta pieza presenta un laberinto de sugerencias visuales en un mismo instante. Me encantaría leer sus comentarios … Sigue leyendo

La Música y su poder de atemperar

Gracias a El Mundo de Timeo por compartir este dato importante. Me hizo pensar que el arte universal, cualquiera que sea, en cualquier formato y de cualquier modo, en verdad nos viene a redimir del vacío que supone una realidad que fundamentalmente se resume y se limita en subsistir, trabajar y cumplir responsabilidades con el mayor de los éxitos sin habernos dado el espacio para liberar nuestra alma de determinada prisión material. El arte viene a nuestras vidas o lo buscamos porque sin duda es el vehículo imprescindible que nos permitirá elevar nuestro espíritu, agudizar nuestra sensibilidad, percepción y ese cálculo que nos permitirá palpar el milagro que contempla un objeto, un acto, un gesto, para implícitamente llevarnos a encontrarnos, y con ello descubrir el secreto de nuestra esencia o descifrar el enigma de nuestra dicha y a lo mejor la posibilidad de estar lo más cercano al gozo del éxtasis del porvenir. Esto se evidencia en esa ceremonia que supone entrar a un museo, mirar con natural o desmedida intriga a una pintura, guardar silencio y poner atención cuando se apagan las luces del escenario, el mínimo estornudo que distraerá a los astros en un auditorio de concierto, a las musas que acaso nos querrán contar el secreto vital, ser cómplice del acto, encontrar nuestra vivencia contada en un libro, vida que se quiere resolver entre sus páginas o entre líneas con ese necesario vértigo de imaginar un destino.

En lo particular, escuchar y componer música me ha permitido ser o soñar lo que aún no soy; ser la gloria, ser el amante, ser el militante, ser el triunfador, ser querubín, ser semidiós y mirar desde más alto que el ascendido universo, así como tener la conciencia y el poder para descender hasta lo insondable. La música ha permitido desahogarme justo en el preciso momento en que he sido un expreso a cadena perpetua, es la libertad y la esperanza de cualquier problema, componerla ha significado el exorcismo de mi impotencia, ella me ha poseído de coraje para asesinar a enemigos más grandes que Goliat. La música y el arte me han hecho recuperar lo perdido y recibir lo que la vida me vedó.

El arte no sólo hace una alegoría de tu realidad sino que es capaz de mirarte en toda tu extensión, con todos tus sueños y tus anhelos más íntimos.

Abrazos.

El Mundo de Timeo

Polibio, el juicioso Polibio, nos dice que la música era necesaria para suavizar las costumbres de los arcades, quienes habitaban en un país donde el aire era triste y frío. Dice también que los habitantes de Cinete, que descuidaron la música, sobrepasaron en crueldad a todos los griegos, y que no hay ciudad donde se hayan visto tantos crímenes. Platón no tiene reparo en decir que no puede llevarse a cabo un cambio en la música sin que repercuta en la constitución de un Estado. Aristóteles, que parece haber escrito su Política con la única intención de oponer sus ideas a la de Platón, está de acuerdo con él en lo que concierne al poder que la música ejerce sobre las costumbres. Teofrasto, Plutarco, Estrabón, todos los antiguos pensaron de igual modo. No es ésta una opinión lanzada sin reflexión; Es uno de los principios de su política. Así es…

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